Fuente: Página12 -

El 12 de abril de 2017 la Confederación de Trabajadores de la Educación de la República Argentina instaló, frente al Congreso de la Nación, una estructura de caños y lonas con forma, figura y sentido de escuela pública para reclamar por una nueva ley de financiamiento educativo y exigir al Gobierno la apertura urgente de la Paritaria Nacional Docente. Pero no sólo eso aconteció en ese lugar y en ese momento, ya que en el mismo movimiento estratégico de instalación “estructural” de una estrategia sindical, también se dio inicio a lo que las y los educadores en su propio devenir dieron en llamar “la pedagogía de la itinerancia”.

La Escuela Pública Itinerante de Ctera se instituye como una experiencia político-pedagógica alternativa, a partir un nuevo modo de organización que definieron las y los trabajadores de la educación, en el que, indisolublemente, van a la imbricadas la lucha reivindicativa y la producción de conocimientos acerca de la condición educativa en la Argentina, desde una perspectiva de clase trabajadora.

Partiendo de la intencionalidad política y sindical de dar visibilidad al sentido más profundo que tiene el conflicto social y educativo en el contexto actual, nace la experiencia de la Escuela Pública Itinerante y, podría decirse, que a modo de “inédito viable”, se echa a andar una pedagogía de la itinerancia pensada como dispositivo para construir conocimientos sobre la problemática educativa en toda su complejidad. Todo esto desde una perspectiva crítica frente a la posición tradicional en la que la ciencia clásica pone a los sujetos sociales respecto de los objetos de análisis. En este caso, se trata de docentes en conflicto, organizados como “sujeto colectivo” en la Confederación de trabajadores y vinculados con estudiantes, familias, organizaciones sociales y académicas que se solidarizan con la lucha, los que estudian, comprenden, profundizan y producen saberes sobre el conflicto en sí y sobre las diversas problemáticas educativas en las que el mismo conflicto se inscribe. A esto se le suma la valiosa posibilidad que brinda el fenómeno de la itinerancia, ya que, gracias a la misma, el proceso de construcción de saberes se lleva a cabo indefectiblemente atravesado por las particularidades de la territorialidad que se imprime en el propio recorrido por “los caminos de la patria”.

Charlas públicas sobre diversas temáticas curriculares, científicas, laborales y de interés social, obras de teatro, actividades de recreación, danzas y juego, tango, rock, murga, flocklore, orquestas juveniles, observación astronómica, lectura de cuentos, cine documental, artesanía, murales, experimentos de química, historia reciente, transmisiones de radio y muestras de solidaridad y apoyo de los más diversos sectores que tienen en común la opresión que sobre ellos ejerce el modelo neoliberal en lo económico y neoconservador en lo político. Todo ello, amalgamado y recreado en el mismo transitar por las regiones geográficas. Un conjunto de actividades diversas pensadas con la intencionalidad de poner en diálogo problematizador el planteo general de la lucha reivindicativa por la escuela pública que la Ctera sostiene a escala nacional con el conocimiento que se genera desde la interpretación y resignificación de los docentes de las entidades de base y las comunidades en las distintas provincias.

La “pedagogía de la itinerancia” que propone Ctera se inscribe en el camino marcado por el Movimiento Pedagógico Latinoamericano y se vale de las experiencias prexistentes desde las cuales ya se venían reinventando diversas formas de organización de los trabajadores de la educación para la producción de conocimientos en perspectiva emancipadora. En este sentido, las expediciones pedagógicas, la sistematización de las experiencias pedagógicas y del trabajo docente, las redes de docentes que hacen investigación desde las escuelas, son algunos de los antecedentes de esta nueva forma de dar cuenta de la realidad social y educativa para comprenderla y transformarla.

Desde esta pedagogía se retoma la tradición del pensamiento social latinoamericano de José Martí, Simón Rodríguez, José Carlos Mariátegui, Aníbal Ponce, Paulo Freire, Orlando Fals Borda, como así también el ideario de la Reforma Universitaria de Córdoba del 18, resignificándolos desde los nuevos aportes críticos como los de Pablo González Casanova, Boaventura de Sousa Santos, Enrique Dussel, Aníbal Quijano, Ernesto Laclau, Hugo Zemelman, entre otros.

Muestra explícita de esta construcción es el lanzamiento que hace Ctera del espacio “Pedagogía Latinoamericana” en el mismo programa de la Escuela Pública Itinerante, del que participan dirigentes sindicales junto a importantes referentes académicos como Adriana Puiggrós, Lidia Rodríguez, Sofia Thisted, Ariel Zysman, Cintia Rogovsky, Mónica Fernández, entre otros tantos pedagogos/as que se van sumando al espacio. Un espacio que justamente se genera desde la Ctera cuando, desde el gobierno de la restauración conservadora, se intenta borrar de la formación docente de nuestro país todo indicio acerca de este pensamiento latinoamericano.

La “pedagogía de la itinerancia” es, justamente, esta nueva forma de producir y comunicar conocimientos desde la territorialidad signada por el conflicto social y educativo que le imprime una forma determinada de mirar y comprender el mundo, para conocer mejor los derechos de los sectores populares y de la clase trabajadora y, con ese saber, defenderlos mejor aún. Una pedagogía de la itinerancia que brega por la descolonización del saber y por concebir al conocimiento como solidaridad, en contra del epistemicidio eurocéntrico y a favor de un diálogo problematizador de saberes para la emancipación de los pueblos.

* Secretaria general de Ctera.

** Secretario de Educación de Ctera.

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