Por Mabel Zurita

Rubén era el mayor de siete hermanos. Había nacido el 22 de agosto del ‘72. Desde pequeño fue un luchador. Hijo de padre y madre de clase obrera. Fue a la Escuela Primaria Estatal del Barrio Las Flores de Moreno, en donde vivió durante su infancia. Cómo hermano mayor cuidaba a sus hermanos y estaba atento a los pedidos de sus padres.

De adolescente estudió Carpintería.

Galán como pocos: alto, de cabello largo,caballero, simpático. Pero sobre todo, inteligente.

Trabajó desde temprana edad: ayudante de pintor, en una fábrica de hielo, en la construcción.

Estudió en un CFP Computación allá por 1991. El mismo año en el cual comenzamos a construir un proyecto de vida juntos.

Unos años más tarde ingresó como auxiliar de Educación. Cursó la secundaria en el turno noche en la Media 4.

Su alma de luchador social incansable fue tomando forma: Asociación de Trabajadores del Estado de Moreno.

En unos años formaría parte de la Central de Trabajadores de la Argentina Regional Merlo Moreno: Secretario de Organización.

Nos casamos. Formamos nuestra familia. La vida nos otorgó el don de ser padres de Maia, quien tiene 12 años.

No solo era auxiliar de Educación sino también instructor de Carpintería y restaurador de muebles. Superaba cada adversidad del destino. Una fortaleza como pocos.

Excelente hijo. Maravilloso e inigualable padre. Un compañero de ley que me amó durante casi 27 años, hasta que la desidia gubernamental me lo arrebató en un instante.

Hoy solo me queda decir: gracias, Rubén Rodríguez por tu amor incondicional y por la hermosa hija que me dejaste de compañera. Te amo hoy y siempre.

* Pareja de Rubén Rodríguez, uno de los muertos por la explosión en Moreno.

Fuente: Página/12

Portada del sitio || Enfoque || Un compañero de ley