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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina CTA-T</title>
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	<description>CTA-T, central sindical que agrupa a sindicatos y movimientos sociales en defensa de los derechos laborales y populares en Argentina.</description>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina CTA-T</title>
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		<title>Las voces de las mujeres que hicieron posible la condena a Lucas Carrasco</title>
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		<dc:creator>Candelaria Dom&#237;nguez</dc:creator>


		<dc:subject>Noticia 4 Bloque Grande Portada</dc:subject>

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&lt;p&gt;Sof&#237;a Otero, denunciante y Luc&#237;a Cholakian, periodista feminista, reflexionan sobre los efectos del escrache en redes sociales al calor de la condena a Lucas Carrasco por abuso sexual &lt;br class='autobr' /&gt; Era el verano de 2016 cuando el video de Mail&#233;n Fr&#237;as denunciando a Jos&#233; Miguel del P&#243;polo recorri&#243; las redes sociales y llenaba de comentarios los feed de Facebook. Fue ese mismo a&#241;o que las denunciantes de Cristian Aldana se organizaron y decidieron hacer un escrache a trav&#233;s de un video producido por la (&#8230;)&lt;/p&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Sof&#237;a Otero, denunciante y Luc&#237;a Cholakian, periodista feminista, reflexionan sobre los efectos del escrache en redes sociales al calor de la condena a Lucas Carrasco por abuso sexual&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Era el verano de 2016 cuando el video de Mail&#233;n Fr&#237;as denunciando a Jos&#233; Miguel del P&#243;polo recorri&#243; las redes sociales y llenaba de comentarios los feed de Facebook. Fue ese mismo a&#241;o que las denunciantes de Cristian Aldana se organizaron y decidieron hacer un escrache a trav&#233;s de un video producido por la agrupaci&#243;n Matria, relatando las violencias padecidas. A partir de ese momento, el escrache como recurso de visibilizaci&#243;n y denuncia, se expandi&#243;. Parec&#237;a que no zafaba nadie: ca&#237;an directores de obras de teatro, empresarios, pol&#237;ticos, m&#250;sicos, actores. Las mujeres abandonaban el silencio y comenzaba la era del Yanonoscallamosm&#225;s. Sof&#237;a Otero es una de las denunciantes de Lucas Carrasco, condenado este mi&#233;rcoles a 9 a&#241;os de prisi&#243;n por abuso sexual con acceso carnal. A ra&#237;z de su denuncia y la visibilizaci&#243;n en redes sociales de los abusos de Carrasco, teji&#243; redes con las denunciantes de Aldana y generaron un v&#237;nculo sororo fuerte.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Ese fin de semana que sali&#243; la denuncia de Mail&#233;n, a Luc&#237;a Cholakian, periodista feminista, se le ca&#237;an las l&#225;grimas. Ella hab&#237;a sido adolescente en los a&#241;os previos a Ni Una Menos y la fuerza del testimonio marc&#243; un punto de quiebre, para ella y muchxs de su generaci&#243;n. Como comunicadora social, necesit&#243; poder entender qu&#233; hab&#237;a detr&#225;s del escrache como herramienta, por qu&#233; hab&#237;a cobrado tanta visibilidad en los &#250;ltimos a&#241;os y generado reacciones negativas y positivas con igual fervor. Luego de tres a&#241;os del primer escrache feminista, ahora las respuestas de muchxs escrachados es otra. Ya no repudian a quienes les escrachan sino que arman comunicados de prensa casi protocolares intentando apagar el incendio. Pero el escrache tuvo otra arista de an&#225;lisis: la sororidad y la red de acompa&#241;amiento que se genera entre las denunciantes y el movimiento feminista. El d&#237;a de la condena en el juicio contra Cristian Aldana, el Tribunal Oral en lo Correccional 25 estaba lleno de pibxs acompa&#241;ando a las denunciantes, un abrazo colectivo. Tambi&#233;n en la conferencia de prensa del colectivo Actrices Argentinas Thelma Fardin se vio acompa&#241;ada y contenida por sus compa&#241;eras, quienes estuvieron con ella en cada paso que dio con la denuncia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;El escrache es una nueva herramienta pero &#191;c&#243;mo se lo define?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i class=&#034;fas fa-fw fa-caret-right&#034;&gt;&lt;/i&gt; Yo creo que es un m&#233;todo de muchxs. Romper silencio no es lo mismo para todas las experiencias de violencia. En un contexto feminista donde est&#225;n dadas las redes y la contenci&#243;n para romper silencio, puede tener una forma distinta que la de una denunciante que no tiene contenci&#243;n ni herramientas para elaborar ese discurso. El escrache sirve en distintos espacios y con distintos recursos- explica Luc&#237;a.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En su tesis trat&#243; de entender qu&#233; hay detr&#225;s en t&#233;rminos hist&#243;ricos y en t&#233;rminos de qu&#233; debate encarna el escrache. &#8220;Yo soy de la generaci&#243;n de las que fuimos adolescentes pre Ni una menos y nos agarr&#243; en un momento de configuraci&#243;n subjetiva muy fuerte, a m&#237; los escraches me interpelaron m&#225;s que como feminista como mujer joven&#8221;, cuenta Luc&#237;a. La ola de denuncias que comenzaron en el rock fueron el puntapi&#233; de su investigaci&#243;n, ella vio de cerca c&#243;mo las denunciantes se organizaron, pudieron poner en palabras lo que hab&#237;an vivido y accionar a partir de esa toma de conciencia. En su tesis adem&#225;s incluye como puntapi&#233; inicial en el escrache como herramienta de denuncia a la historia de la organizaci&#243;n H.I.J.O.S, quienes en la d&#233;cada de los 90 a ra&#237;z de las leyes de impunidad sobre los genocidas de la dictadura militar, decidieron realizar distintas acciones directas y colectivas de escrache y alerta en las inmediaciones de los domicilios de los genocidas y c&#243;mplices del terrorismo de Estado que circulaban en libertad. &#201;se antecedente, para Luc&#237;a, fue determinante. Establece una conexi&#243;n entre esas mujeres, Madres que denunciaban la desaparici&#243;n de sus hijxs y aquellas j&#243;venes que decidieron terminar con a&#241;os de silencio sobre las violencias vividas.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Qu&#233; sensaci&#243;n te generaron como periodista los escraches apenas arrancaron?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i class=&#034;fas fa-fw fa-caret-right&#034;&gt;&lt;/i&gt; A m&#237; me cuesta mucho separar la sensaci&#243;n que me provoca como periodista de lo que me interpel&#243; a m&#237; como mujer y militante pol&#237;tica en el feminismo. Me acuerdo muy claro ese fin de semana cuando salieron los videos de Mailen, para m&#237; hubo algo que se rompi&#243;. Y a partir de ese momento sent&#237; una necesidad de estar a la altura, de poder traducir todo eso que estaba pasando en redes sociales con una lectura feminista y tambi&#233;n ganarle a los medios hegem&#243;nicos que salieron a espectacularizar eso que estaba sucediendo. Lo que las pibas dec&#237;an en esas denuncias son otras narrativas, era algo distinto de lo que est&#225;bamos acostumbrados a escuchar. Por eso en la tesina recupero la historia de H.I.J.O.S. Para mi ellxs y su conceptualizaci&#243;n del escrache, prepararon el terreno para que cuando las pibas salieran a hablar y salieran a tomar las acciones que tomaron a ra&#237;z de los escraches, nosotrxs pudi&#233;ramos procesarlo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;Sin el contexto hist&#243;rico hubiese sido posible pensar en un escrache feminista y sobre todo con resultados exitosos?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Yo pienso que todo enunciado necesita determinadas condiciones de producci&#243;n para emerger, no es que los discursos emergen espont&#225;neamente y de la nada, est&#225;n en un contexto y por eso lo hist&#243;rico en H.I.J.O.S es muy importante. En la d&#233;cada de los 90, gracias a las leyes de obediencia debida no hab&#237;a posibilidad de pensar en la justicia. Lo que pasa en los escraches feministas es diferente, se abren dos v&#237;as, hay una gran flujo de denuncias informales, que ser&#237;an los escraches que unx ve en redes sociales y tambi&#233;n est&#225;n aquellos escraches que se traducen en una denuncia formal, por ejemplo en el caso de Aldana o en el caso de Lucas Carrasco. Lo que se destaca de las denunciantes de Aldana es el organizarse, el haber compartido esa ruptura del silencio de una forma colectiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Se cuestion&#243; la legitimaci&#243;n del escrache como denuncia tanto dentro y fuera del movimiento feminista. &#191;Consider&#225;s que ahora hay una mayor aceptaci&#243;n?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i class=&#034;fas fa-fw fa-caret-right&#034;&gt;&lt;/i&gt; Creo que el conflicto est&#225; alrededor del concepto &#8220;escrache&#8221;, el escrache viene a correr m&#225;rgenes, a jugar con los l&#237;mites de algunas cuestiones sociales, discursivas o pol&#237;ticas que ten&#237;amos muy naturalizadas. De hecho, lo que s&#237; sucede con la re emergencia de los escraches es que dentro del feminismo se empiezan a mover los m&#225;rgenes, hay desplazamientos. Yo los organizo en repensar la idea de la v&#237;ctima, repensar la idea de lo p&#250;blico. Los escraches vienen a plantear una cosa m&#225;s que es que arrastran a lo p&#250;blico, de someter a debate y colectivizar la denuncia. Los &#250;ltimos escraches que salieron est&#225;n escritos en plural. Hay un pronunciamiento colectivo que tiene que ver con la idea de que estamos todes en un sistema de violencia, al pluralizarlo no s&#243;lo nos da el puntapi&#233; para pensar que nadie esta exento de sufrir las violencias, sino que tambi&#233;n la salida es colectiva.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Cuando Sof&#237;a conoci&#243; a las denunciantes de Aldana, se gener&#243; un lazo. Cuando las denunciantes no pod&#237;an ir a las audiencias en las que Aldana declaraba, ella iba a escuchar la declaraci&#243;n para luego mantenerlas al tanto. En el d&#237;a de la sentencia a Carrasco, ella estaba acompa&#241;ada por Charly Di Palma, quien junto con otras ocho denunciantes lograron la condena de 22 a&#241;os para el cantante del El Otro Yo. Ante la justicia patriarcal, el escrache se presenta como una alternativa v&#225;lida para alertar a otrxs de las acciones violentas del escrachado. Tambi&#233;n se presenta como una herramienta v&#225;lida ante un proceso judicial que suele ser revictimizante.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;&#191;C&#243;mo viviste, Sof&#237;a, el proceso judicial?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i class=&#034;fas fa-fw fa-caret-right&#034;&gt;&lt;/i&gt; Es terrible, es la parte m&#225;s fea de todas. Estudio derecho y jam&#225;s se me hubiese ocurrido que el proceso era tan horrible. Ten&#233;s que ir a denunciar, despu&#233;s hablar con el fiscal despu&#233;s las pericias y te tratan como el culo. Despu&#233;s la apelaci&#243;n, nosotras tuvimos muchas instancias de apelaci&#243;n donde tuvimos que decir una y otra vez lo que nos hab&#237;a pasado, es espantoso y para m&#237; no es una herramienta de reparaci&#243;n. Fueron tres a&#241;os de eso. Es insoportable tener que estar explicando que fue primero consentido y despu&#233;s no. Antes era muy dif&#237;cil explicarlo y ahora se visualiza m&#225;s la situaci&#243;n. &#201;l demostr&#243; que yo estaba en desventaja en fuerza. Le&#237; muchos comentarios que dec&#237;an &#8220;&#191;Para qu&#233; vas a la casa de un desconocido?&#8221;. Esto pasa todo el tiempo, pocos casos como el m&#237;o llegan a juicio.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;strong&gt;Tanto en el caso de Carrasco, como en el de Aldana y Del P&#243;polo, llegaron a juicio luego de escraches en redes sociales. Se abre as&#237; otra cuesti&#243;n: &#191;qu&#233; se espera del Estado ante los escraches?&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;&lt;i class=&#034;fas fa-fw fa-caret-right&#034;&gt;&lt;/i&gt; Es un eje de cuesti&#243;n complejo &#8211;explica Luc&#237;a- porque dentro del movimiento feminista tampoco hay un consenso respecto del rol del Estado ante nuestras demandas. La m&#225;xima demanda que hemos llegado a coincidir fue con la consigna &#8220;aborto legal en el hospital&#8221;. Muchas de las personas que escrachan son personas libertarias, que no creen en el Estado, que lo ven como enemigo. Pienso que en alg&#250;n momento el Estado va a tener que contener estos enunciados, el tema es c&#243;mo.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Se critica al escrache como una acci&#243;n punitivista. Dentro del movimiento a&#250;n persisten las cr&#237;ticas a lxs que deciden viralizar y visibilizar las denuncias. &#8220;Estamos configuradxs subjetivamente bajo una idea de derecho moderno que no depende de nuestra elecci&#243;n. Las propuestas punitivas no van a resultar como propuesta suficiente. Si los escraches son punitivos o no tiene que ver con que vivimos en sociedades profundamente punitivas donde la respuesta ante la violencia es la exclusi&#243;n, le creamos una celda social al escrachado, pero tampoco hay consenso sobre cuando hay reparaci&#243;n tampoco&#8221;, reflexiona Luc&#237;a.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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