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	<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina CTA-T</title>
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	<description>CTA-T, central sindical que agrupa a sindicatos y movimientos sociales en defensa de los derechos laborales y populares en Argentina.</description>
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		<title>Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina CTA-T</title>
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		<title>Macri, derechos humanos y revanchismo</title>
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		<dc:creator>Eduardo Jozami *</dc:creator>


		<dc:subject>Bloque</dc:subject>

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&lt;p&gt;Desde el comienzo de su gesti&#243;n en la ciudad de Buenos Aires hasta hace pocas semanas, Mauricio Macri prefiri&#243; callar sus discrepancias con las pol&#237;ticas de Memoria, Verdad y Justicia que impulsa el gobierno nacional. &lt;br class='autobr' /&gt; Sus resistencias eran evidentes por omisi&#243;n: nunca se preocup&#243; por la marcha de los juicios contra los responsables del terrorismo de Estado y, en cuanto a los espacios de memoria que se hab&#237;an generado en la Ciudad &#8211;posteriormente transferidos al Ejecutivo nacional&#8211; fue (&#8230;)&lt;/p&gt;


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 <content:encoded>&lt;div class='rss_chapo'&gt;&lt;p&gt;Desde el comienzo de su gesti&#243;n en la ciudad de Buenos Aires hasta hace pocas semanas, Mauricio Macri prefiri&#243; callar sus discrepancias con las pol&#237;ticas de Memoria, Verdad y Justicia que impulsa el gobierno nacional.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		&lt;div class='rss_texte'&gt;&lt;p&gt;Sus resistencias eran evidentes por omisi&#243;n: nunca se preocup&#243; por la marcha de los juicios contra los responsables del terrorismo de Estado y, en cuanto a los espacios de memoria que se hab&#237;an generado en la Ciudad &#8211;posteriormente transferidos al Ejecutivo nacional&#8211; fue notable el abandono en su gesti&#243;n y mantenimiento. A pesar de esto, Macri manten&#237;a silencio y evitaba la confrontaci&#243;n en torno de un tema en el que las opiniones aprobatorias constitu&#237;an una clara mayor&#237;a. De todos modos, cu&#225;n dif&#237;cil resultaba mantener ese silencio se hizo evidente cuando el macrismo en la C&#225;mara de Diputados fue el &#250;nico bloque que se abstuvo en la votaci&#243;n que ratific&#243; la imprescriptibilidad de los delitos de lesa humanidad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Tras esa actitud prudente del jefe de Gobierno porte&#241;o se escond&#237;a, sin embargo, una debilidad. Las propuestas sobre derechos humanos no constituyen s&#243;lo un aspecto relevante de la gesti&#243;n iniciada en el 2003: son algo as&#237; como su reaseguro &#233;tico, una definici&#243;n ideol&#243;gica fundamental. &#191;C&#243;mo constituirse entonces en alternativa frente al kirchnerismo, en l&#237;der de una oposici&#243;n que cuestiona duramente al gobierno nacional, sin atreverse a enfrentar uno de los temas centrales de esa gesti&#243;n?&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La cuesti&#243;n aparec&#237;a, en principio, como imposible de resolver, porque las encuestas segu&#237;an mostrando que una holgada mayor&#237;a apoya las pol&#237;ticas de Memoria, Verdad y Justicia &#8211;60 por ciento, contra un 36 que tiene opini&#243;n negativa, seg&#250;n una medici&#243;n de Ricardo Rouvier para la ciudad de Buenos Aires, a comienzos de diciembre&#8211; y, naturalmente, no aumentar&#237;an las chances presidenciales de nadie que arremetiera contra esa mayor&#237;a. En ese punto, en el que ambas posturas polares &#8211;aprobar o condenar&#8211; resultaban malas para fortalecer la identidad y las perspectivas electorales del macrismo, apareci&#243; una soluci&#243;n que no pudo salir sino de la imaginaci&#243;n de Jaime Duran Barba, el asesor talentoso y de- saprensivo, el mismo que sorprendi&#243; a propios y extra&#241;os cuando se&#241;al&#243; a la inteligencia como el rasgo m&#225;s saliente de la personalidad de Adolfo Hitler.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La nueva orientaci&#243;n que se advierte desde hace unas semanas supone cuestionar las pol&#237;ticas de Memoria, Verdad y Justicia, pero evitando condenar los aspectos centrales que la mayor&#237;a de los argentinos atesora como logros: la promoci&#243;n de los juicios, la recuperaci&#243;n de la ex ESMA y de otros Espacios de Memoria. Tres han sido, hasta ahora, las argumentaciones del macrismo en esta ofensiva que avanza por los m&#225;rgenes: condenar los curros que se habr&#237;an cometido al amparo de las pol&#237;ticas de derechos humanos, haciendo referencia al caso de Sergio Schoklender; se&#241;alar &#8211;como tambi&#233;n lo hizo Sergio Massa&#8211; que una atenci&#243;n excesiva por los temas del pasado pod&#237;a llevar a desatender los derechos humanos del presente, y finalmente que esas pol&#237;ticas se estaban llevando a cabo con un &#225;nimo de venganza que tendr&#237;a m&#225;s peso que el af&#225;n de justicia.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;La actuaci&#243;n de Schoklender en la Asociaci&#243;n Madres de Plaza de Mayo dej&#243; un saldo negativo para el Movimiento de Derechos Humanos. Aunque a&#250;n falta un pronunciamiento judicial, es evidente que el modo de gestionar la entidad como ejecutivo de una gran empresa, los gastos desmesurados y los perjuicios que finalmente resultaron para la asociaci&#243;n permiten hacer un balance claramente negativo. La propia titular de las Madres ha criticado la conducta del administrador y ha deslindado responsabilidades. Seguramente fue equivocado dar a Schoklender la confianza absoluta que se le dispens&#243;, pero pretender extender el cuestionamiento sobre la acci&#243;n del administrador &#8211;que compartimos&#8211; a la entidad de Madres y al movimiento de derechos humanos, en general, es un desprop&#243;sito que no encuentra razones en que sustentarse. Tambi&#233;n se aprende de los errores y por eso debe conocerse mejor lo ocurrido para que comprender c&#243;mo fue posible el encumbramiento&lt;br class='autobr' /&gt; de quien nunca debi&#243; alcanzar tales funciones. Pero el necesario reconocimiento de este negativo episodio permite resaltar m&#225;s su car&#225;cter excepcional en relaci&#243;n con la trayectoria de Madres, Abuelas y el activismo de derechos humanos que &#8211;en tiempos en que la pol&#237;tica acumulara un merecido desprestigio&#8211; dieron al pa&#237;s una lecci&#243;n de &#233;tica y firmeza de convicciones.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;El segundo argumento que busca afectar las pol&#237;ticas de derechos humanos con alg&#250;n rodeo se refiere a la despreocupaci&#243;n del gobierno nacional por lo que Macri llama los derechos humanos del siglo XXI. Es decir, no se cuestiona directamente esas pol&#237;ticas, pero se lamenta que no se dedique el mismo esfuerzo a las situaciones actuales que puedan implicar violaciones a los derechos humanos. Esta argumentaci&#243;n se manifest&#243; en los comienzos del kirchnerismo, aprovechando una coyuntura en la que la gravedad de la crisis social imped&#237;a mostrar r&#225;pidos resultados de las pol&#237;ticas dirigidas a mejorar la situaci&#243;n de los sectores populares. Mientras los gestos simb&#243;licos de N&#233;stor Kirchner &#8211;la bajada del cuadro de Videla o la recuperaci&#243;n de la ESMA&#8211; ten&#237;an efectos pol&#237;ticos muy contundentes, las propuestas orientadas a paliar la crisis social tardaban en mostrar sus resultados. Pero luego de la adopci&#243;n de medidas como la Asignaci&#243;n&lt;br class='autobr' /&gt; Universal por Hijo y el matrimonio igualitario, hoy las pol&#237;ticas de inclusi&#243;n y de expansi&#243;n de derechos &#8211;aunque quede mucho por hacer&#8211; muestran logros no menos importantes que los que tienen que ver con la historia argentina de los '70.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;En consecuencia, el panorama pol&#237;tico argentino no presenta una polarizaci&#243;n entre partidarios de los derechos humanos del presente y del pasado sino la confrontaci&#243;n entre quienes &#8211;con Cristina&#8211; quieren avanzar en las transformaciones y quienes se oponen al cambio. No es casual que el mismo gobierno que desde el 2003 inici&#243; un profundo proceso de reformas sea tambi&#233;n el que promueve justicia y reparaci&#243;n para los males del pasado. Quienes carecen de sensibilidad social y decisi&#243;n pol&#237;tica para enfrentar a las corporaciones seguir&#225;n en deuda con los reclamos de ayer y de hoy.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Finalmente, Macri ha se&#241;alado que la venganza mueve las acciones contra los responsables del terrorismo de Estado. Lo hizo con la suficiente imprecisi&#243;n como para que no se dijera que reclama el fin de los juicios, del mismo modo que Massa habl&#243; del cierre de la etapa de los derechos humanos sin mencionar indultos ni amnist&#237;as. El jefe de Gobierno porte&#241;o pudo apoyarse en la sorprendente irrupci&#243;n del ex fiscal del juicio a las Juntas Militares, Julio C&#233;sar Strassera, quien calific&#243; muy duramente &#8211;usando el t&#233;rmino venganza&#8211; que se negara la prisi&#243;n domiciliaria a algunos condenados por delitos aberrantes. El ex fiscal no record&#243; en su declaraci&#243;n cu&#225;ntas veces algunos de los procesados en estas causas violaron las normas de la prisi&#243;n domiciliaria, lo que por s&#237; solo justificar&#237;a la adopci&#243;n de normas de m&#225;xima seguridad.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;Resulta irritante que se considere la venganza como motivaci&#243;n de las pol&#237;ticas de derechos humanos y de la acci&#243;n de la Justicia, si recordamos que ning&#250;n familiar de desaparecido ni ning&#250;n militante de la causa de los derechos humanos recurri&#243; a la violencia contra los responsables del golpe militar y de los cr&#237;menes de lesa humanidad. Probablemente es esa misma magnitud del agravio lo que excluy&#243; el recurso a la venganza: s&#243;lo la Justicia en esta circunstancia podr&#237;a encontrar reparaci&#243;n adecuada para toda la sociedad. En momentos de escribir esto, viene a mi memoria una experiencia juvenil. En 1963, luego del triunfo de la revoluci&#243;n de independencia en Argelia, asist&#237;a a una conferencia de prensa en la que se refer&#237;an los horrendos cr&#237;menes cometidos por las tropas francesas de ocupaci&#243;n. Abrumado por el relato, el corresponsal del diario del Partido Comunista Franc&#233;s dijo, como para s&#237; mismo: &#8220;No podr&#225;n sino odiarnos despu&#233;s&lt;br class='autobr' /&gt; de esto que hemos hecho los franceses&#8221;. La respuesta provino de una joven militante cuyos grandes ojos negros albergaron, de pronto, una mirada serena: &#8220;Hemos sufrido demasiado como para poder odiar&#8221;.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;No me animar&#237;a a decir que no exista un resto de odio en los familiares que han perdido a sus hijos o en quienes seguimos a&#241;orando a nuestros compa&#241;eros queridos, pero ese sentimiento individual deja paso a otro m&#225;s poderoso que nos convoca a todos y que se expresa en la consigna de Memoria, Verdad y Justicia. Verdad porque sin ella ser&#225; muy dif&#237;cil comprender lo ocurrido en el pasado y su perduraci&#243;n en el presente, Memoria porque es en el recuerdo de las luchas populares que encontramos fuerza e inspiraci&#243;n hoy para construir un pa&#237;s mejor y Justicia porque &#8211;m&#225;s all&#225; de su funci&#243;n reparadora&#8211; s&#243;lo en ella puede fundarse un orden que permita avanzar hacia formas m&#225;s avanzadas de convivencia social.&lt;/p&gt;
&lt;p&gt;* Director del Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti.&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;
		
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