La CTA de los Trabajadores llamó a una “Jornada Nacional de Protesta” para el próximo 24 de febrero”. El llamamiento se hace en coincidencia con el Paro Nacional convocado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE). El mismo se hizo público en la carpa de solidaridad con Milagro Sala, en Plaza de Mayo, donde junto a otras organizaciones se adhirió a la jornada de protesta por la Libertad de Milagro Sala, convocada por la Tupac para este martes 16 de febrero. Las acciones de la Central se decidieron en un plenario de Secretarios Generales donde participó Rogelio De Leonardi, confirmando la adhesión de la CTA Provincial.

El Plenario de secretarios generales realizado el jueves pasado en la CTA de los trabajadores, en Piedras 1065 de Capital Federal, caracterizó el momento y brindó los ejes para coordinar acciones a nivel nacional.

El llamado a una jornada nacional de protesta se hace en coincidencia con el paro nacional de ATE y en acuerdo con la CTA de los Argentinos, cuya dirección ya hizo pública su voluntad de adhesión a la convocatoria. En la Rioja la CTA Provincial ya tiene previsto para ese día la continuidad del Plenario donde vienen participando diversos sectores sociales de la provincia, en pos de una “multisectorial” y a la que posiblemente y con ese propósito se sume la CTA referenciada con Normando Ocampo. En el trascurso de la semana se podrá ampliar información en este sentido, lo mismo con las acciones convocadas para el martes en pos de la libertad de Milagro Sala y contra la criminalización de la protesta.

El llamado de ATE y de las centrales tiene como punta de lanza la violencia institucional y atropello que se va cobrando en despidos el futuro de 30 mil trabajadores del Estado, una número que en opinión de los sindicalistas de la Central, irá en aumento y que a decir del propio Gobierno, seguirá creciendo, montada a la cada vez menos creíble excusa de los “ñoquis”. En este sentido la Central opina que no se hace otra cosa que encubrir el desguace del Estado. Prueba de esto es el hecho que, los puestos de trabajo, áreas completas y programas de ampliación de derechos, no se suplen con otros trabajadores. Los “ñoquis” no son la preocupación del oficialismo sino la excusa para hacer revanchismo político, estigmatizando a los trabajadores, pero por sobre todo, se cumple con el mandato de las políticas neoliberales, a las cuales adhiere el gobierno, de achicamiento del Estado en favor del negocio de las corporaciones.

La mirada desde la política sindical

En el plenario el Secretario General de la Central Nacional, Hugo Yasky, caracterizó la gestión de “cambiemos” como “un gobierno de ocupación que se debate entre el poder especulativo- financiero y el de las corporaciones, mientras sigue gastando a cuenta de lo acumulado por el gobierno anterior”. También se señalaron con preocupación las acciones de las CGT “los gordos” y el presidente Macri, quienes propician un pacto social donde las variables de ajuste serán los trabajadores y los derechos del pueblo.

Se habló de una subjetividad que favorece al oficialismo, pero también de “tiempos de definiciones profundas”. El razonamiento sugiere que darle tiempo a la gestión de “cambiemos”, como lo propicia la burocracia sindical encarnada en Moyano, solo empeora las cosas. A medida que se avance en el desguace del estado y el desempleo, más difícil será pelear por condiciones salariales. En referencia a esto Yasky disparó “No podemos delegar los tiempos de la confrontación”.

Respeto a esto último se propició que se les acabe “el estado de gracia” del que goza el “macrismo” y aparezca el fantasma del helicóptero, teniendo en cuenta que tampoco la clase trabajadora debe caer en el “espejismo del helicóptero”, esto último en alusión a quienes creen que el gobierno va explotar espontáneamente. La normalidad artificial propiciada desde los medios y el miedo al despido, vienen estancando la reacción de los trabajadores, y es lo que se debe revertir con lucha y organización.

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