El autor del robo ya fue identificado: es un empleado del Instituto Geográfico, hijo de un militar, y recibirá una sanción ejemplificadora.

"Siento mucha pena e indignación. Porque no están sólo faltándole el respeto a Alejandro, si no que es un ataque contra los 30 mil desaparecidos", dijo Taty Almeida.

Antes de ser secuestrado y desaparecido en 1975, Alejandro Almeida, hijo de Taty Almeida, integrante de Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, trabajó durante unos meses en el área de cartografía del Instituto Geográfico NacionaI. En 2013, el gobierno nacional colocó una placa conmemorativa en el hall de entrada del instituto, homenajeándolo a él y a los 30 mil desaparecidos de la última dictadura. El jueves a la noche una persona ingresó al instituto, vandalizó el homenaje y se robó la placa. Ya fue identificado y, como se trata de un empleado del organismo, será sancionado.

El viernes a la mañana, mientras hacía su recorrido diario por el organismo antes de comenzar a trabajar, una empleada de control de personal del Instituto Geográfico notó que la pared en la que solía colgar la placa de homenaje de Alejandro estaba vacía. "No era una rotura casual. Se notaba que habían intentado destornillarla pero que, al no poder, la terminaron arrancando de cualquier manera y dejaron algunos vestigios. Pero en el piso no había nada, se la habían llevado", contó a PáginaI12 el delegado de ATE Capital en el Instituto, Jorge Muñoz, que fue una de las primeras personas en enterarse del hecho.

"Inmediatamente después hicimos la denuncia en la comisaría y avisamos a las autoridades", explicó Muñoz, quien aseguró que, desde un principio, desconfió de "los trasnochados de siempre".
"En el instituto sigue habiendo bastante personal que simpatiza mucho con los militares, incluso en sus peores épocas"
, dijo. Y es que, durante 130 años, el organismo formó parte de las Fuerzas Armadas, hasta que, en 2009, la entonces presidenta Cristina Fernández lo pasó al área civil.
Una vez que el director del Instituto, Sergio Cimbaro, se enteró de la ausencia de la placa, el organismo realizó una denuncia judicial e hizo girar un comunicado interno repudiando el acto de vandalización. Los rumores comenzaron a extenderse y, unas horas después, apareció el ladrón. Según comentaron fuentes del Ministerio de Defensa, un trabajador del instituto se presentó en la oficina de Cimbaro y confesó, arrepentido, que él se había llevado placa.
El hombre, empleado hace más de 30 años en el organismo, le dijo a Cimbaro que era hijo de un militar "que había sufrido la guerrilla". "Le dijo que su padre había estado en un enfrentamiento con ’guerrilleros’ y que por eso se había llevado la placa, pero que estaba arrepentido. Y acto seguido se la entregó en la mano", narraron desde el Ministerio de Defensa, que encabeza Agustín Rossi. 
"Siento mucha pena e indignación. Porque no están sólo faltándole el respeto a Alejandro, si no que es un ataque contra los 30 mil desaparecidos y los organismos de derechos humanos", dijo Taty Almeida, en diálogo con PáginaI12, apenas se enteró del robo. "Tenemos que tener presente que esta gente no se ha retirado. Están al acecho. Quienes nos odian, a los organismos y a los desaparecidos, quieren llamarnos la atención. Es como si dijeran ’acá estamos, acá seguimos’", denunció, horas antes de saber quién era el responsable.
Apenas sucedió el hecho, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Horacio Pietragalla Corti, se comunicó con los trabajadores de ATE del organismo. "Estamos muy atentos a lo que sucedió y, desde ya, repudiamos cualquier hecho que pueda ofender la memoria de los 30 mil", indicó Pietragalla a este diario. "En los últimos cuatro años hubo un retroceso enorme en las políticas públicas de derechos humanos y eso hizo posible que hechos que pensábamos que no iban a suceder más vuelvan a surgir”, denunció el ministro, quien es hijo también de desaparecidos. 

Alejandro Almeida tenía 20 años cuando fue secuestrado por la Triple A. Había trabajado como cadete en la Agencia Télam, militaba en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) y cursaba el primer año de la carrera de Medicina. "Ese día no fue a trabajar porque al día siguiente tenía que rendir un parcial. Vivía conmigo. Antes de salir me dijo ’esperá que ya vengo’. Fue lo último que escuché de Alejandro", recordó Taty.
La semana próxima se realizará un acto de restitución de la placa en el Instituto Geográfico Nacional, en el cual participará el ministro Rossi. Según indicaron desde Defensa, el empleado que robó la placa recibirá una sanción ejemplificadora, pero no será expulsado.
Informe: María Cafferata.

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