Alejandro Gianni, secretario general de la CTA Autónoma en CABA, muestra la experiencia de los compañeros cartoneros.

Reinauguramos este espacio porque queremos contarte el trabajo de los Recuperadores Urbanos, su historia, sus problemas y logros. Como la cosa es larga, vamos a ir de a poco, y teniendo en cuenta los desafíos de la coyuntura.

Desde la Cooperativa de Recuperadores Urbanos del Oeste se nos ocurrió recuperar esta forma de comunicarnos porque, después de más de 10 años de trabajo, la situación de los cartoneros y la realidad de sus organizaciones se ha desarrollado mucho y, por lo tanto, complejizado.

A veces es difícil que se entienda esta complejidad, porque este proceso ha llevado a que se sostengan Políticas Públicas y trabajos diversos, con marchas y contra marchas. Si estas realidades no se abordan de forma sistémica, no se percibe la realidad que estamos viviendo.

Por otro lado, en esta época de pandemia se tiende a desvalorizar todo lo que hemos hecho, y tememos que los mal intencionados quieran hacer de las suyas, utilizando prejuicios o estereotipos siempre peyorativos que forman el sentido común. Queremos evitar y prevenir que se subestime todo el esfuerzo que han hecho cientos de compañeros todos los días, a lo largo de muchos años.

EN QUÉ ESTAMOS

Para comenzar, es necesario saber cuál es la situación de las cooperativas y los recicladores hoy. Como todos, hoy estamos parados en un 80% por el bendito virus COVID-19. Pero estamos juntando los materiales reciclables que podemos, para volver a trabajar, siempre tomando todas las precauciones de seguridad e higiene para proteger a nuestros compañeros y compañeras mediante los protocolos correspondientes.

Sentimos que es una prueba luego de muchos años de esfuerzo y creemos que, al igual que los Residuos Húmedos, la recolección de Residuos Reciclables (Secos) se debería valorar más por todos los beneficios que traen a una comunidad y a su trama urbana.

Queremos remarcar que el Gobierno de la Ciudad no consideró como esencial nuestra tarea, impidiendo que retomáramos nuestro trabajo de manera integral y ordenada. Horacio Rodríguez Larreta privilegió seguir enterrando la basura y bajarle el precio a la importancia del reciclado. No nos consultó, pero las cooperativas tenemos mil ideas para poner en práctica en estos tiempos, sin exponer a las y los laburantes, y para seguir apostando al reciclado y a la protección del ambiente.

RESIDUOS SÓLIDOS URBANOS

Dentro de la Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) hay varias formas de recolectar este tipo de residuos, que hoy no vamos a explicar del todo. Pero sí hay algo para resaltar: una de las tareas de recolección trabaja con los llamados “Macro Generadores”, y representa el 20% de la actividad que las cooperativas están realizando en el contexto de la pandemia.

Como indica su nombre, se trata de quienes generan mucho material. Son los supermercados, las estaciones de servicio, los negocios de comidas rápidas y otras cadenas comerciales, con quienes está en contacto permanente nuestro compañero Daniel Díaz, encargado del área de Macro Generadores de nuestra cooperativa.

Para trabajar con estos actores en plena pandemia, se diseñó un dispositivo con un protocolo de Seguridad e Higiene consensuado entre las cooperativas y el GCBA. Consensuado a medias, ya que a algunos funcionarios del GCBA nunca lograron entender la importancia que tiene y, en vez de ayudar, ponen trabas.

Para el abordaje de este protocolo, los Macro Generadores se clasificaron en tres grupos. En la primera etapa -por ahora- solamente se comenzó a trabajar con el primer grupo:

1) Bajo Riesgo: se trata de comercios, supermercados, farmacias, almacenes, laboratorios, etc.
2) Riesgo Moderado: son principalmente los generadores domiciliarios y consorcios de edificios.
3) Alto Riesgo: Especialmente las clínicas, sanatorios, hospitales, etc.

CÓMO FUNCIONA

Las cooperativas prestan el servicio de recolección en zonas que se le asignan a cada una de ellas. En estas zonas se tienen localizados a los Macro Generadores, que deberían separar los residuos obligatoriamente por ley. Esto sucede a medias, y los pocos que lo hacen es por el arduo trabajo de coordinación e insistencia que impulsamos las cooperativas y algunos trabajadores del Estado.

El reparto de esas zonas se fue dando un poco por la historia de cada cooperativa, intentando respetar las divisiones políticas de comunas. Por ejemplo, la Cooperativa de Recuperadores Urbanos del Oeste se hace cargo de casi todos los barrios por los que pasa el Tren Sarmiento, porque la mayoría de los compañeros que la integraron venían en ese tren a la Capital Federal. Por lo tanto, en la Cooperativa RUO trabajamos la recolección de residuos en Once, Caballito y Flores. Tiempo después, se sumó parte del barrio de Chacarita.

LA RECOLECCIÓN | Las cooperativas tienen su propio Sistema de Logística, integrado con camiones, algunos colectivos, camionetas. A los choferes y operarios se los lleva en un colectivo propio desde un punto en el barrio hasta otro punto de Logística provisorio del GCBA. Aquí se centralizan los camiones con los que se realiza la actividad y se les hace la desinfección periódicamente. También ahí se les entregan los elementos de protección a los compañeros para salir a cumplir sus tareas.

El camión tiene un chofer y un acompañante. Como indica el protocolo, llevan tapa-boca, máscara o anteojos, doble guante, ropa de trabajo, etc. A los compañeros que realizan esta actividad se les toma la temperatura cuando comienzan y cuando terminan la jornada.

Los choferes y sus ayudantes hacen los recorridos, juntan el material en bolsones, y luego descargan el material en los Centros Verdes y lo dejan descansar dos días más en lugares establecidos para que el material quede a resguardo. Los coordinadores del Centro Verde, tanto por parte del GCBA como de la Coope, pesan el material y están encargados de que nadie entre en contacto con él hasta que llega el otro grupo a procesarlo.

EL PROCESAMIENTO | No vamos a entrar en detalles hoy, pero los Centros Verdes son espacios complejos en los que trabajan cientos de compañeros, y no es una exageración. Hay diversos Centros Verdes y cada uno tiene distintas formas y herramientas de trabajo. Incluso hay uno exclusivo para los residuos electrónicos. Aun así, en muchos casos suena pretencioso llamarlos “Centro Verde” teniendo en cuenta las condiciones precarias en las que se trabaja.

Una vez que se bajan los materiales en los Centros Verdes, y siguiendo el protocolo diseñado, entran en acción los compañeros y compañeras que separan los materiales, los clasifican, los pesan de nuevo y los enfardan. Para finalizar el proceso, el material se vende a la industria.

ESTO RECIÉN EMPIEZA

Este es un primer paso. Estamos estudiando cómo hacer para poder recolectar más y mejor todos los residuos reciclables. Será el tema de próximas entregas. Hoy te contamos cómo se ordena el sistema de reciclado porteño en plena pandemia, y esperamos haber sido claros.

Si te quedan dudas, consultas o se te ocurren ideas y sugerencias, te invitamos a escribirnos. Con los años y la experiencia hemos aprendido mucho, pero todas las voces suman. La realidad va cambiando todos los días, y nosotros tratamos no sólo de adaptarnos a algunas circunstancias, sino de cambiar esa realidad también. ¡Hasta la próxima!

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