El nuevo gobierno que se instalará en Colombia el 7 de agosto, ha sumado desde su elección a algunos aliados en las cámaras consiguiendo en ambas tener la mayoría y ha despertado mayor confianza expectativas y esperanzas en casi toda la sociedad colombiana. Solamente braman los recalcitrantes energúmenos de la derecha que no han trepidado, ni dejan de hacerlo hoy, en calificar a Petro de comunista, guerrillero, asesino, que va a atentar contra la propiedad privada y los intereses empresarios. También fruncen la nariz algunos ciudadanos de a pie que no tienen nada que perder, pero han sido colonizado por las ideas neoliberales y les da picor todo lo que huela a izquierda y más aún: a política. Nada que no se vea en otros países.

Pero los pasos que ha dado en estos días el presidente electo, desmienten todas esas presunciones. Desde las conversaciones que ha mantenido con los futuros opositores, entre ellos el mismo Álvaro Uribe, hasta la conformación del equipo de gobierno, integrado por representantes de las fuerzas que apoyaron al pacto, varios de ellos bastante lejos de tener un pensamiento de izquierda. De todas formas es reconocido por todos, que los designados son prestigiosos, con experiencia y ninguno tiene un muerto dentro del ropero. Y para compensar y ser fiel a las promesas de campaña también ha integrado al gobierno a representantes de movimientos indígenas, campesinos, afrodescendientes, del ámbito de la cultura y feministas, que por otra parte tienen a su mayor exponente en la vicepresidenta Francia Márquez. En síntesis podríamos decir que es un gabinete ideológicamente equilibrado, que denota un pragmatismo, que dice a los dueños del capital que no va a andar desparramando expropiaciones a diestra y siniestra ni la propiedad privada va a correr algún peligro, y genera expectativas en los sectores populares que esperan ver mejorada su calidad de vida y ampliados sus derechos.

Desde el exterior se ha calificado al nuevo gobierno como de izquierda, (en notas anteriores lo habíamos calificado como el “kirchnerismo colombiano” ), muchos se preguntan si es un populista de izquierda o un socialdemócrata, pero si uno indaga entre sus integrantes por esas definiciones, todos se encojen de hombros y dicen que más allá de los rótulos, Petro viene a dar respuesta a los reclamos populares y a terminar con una larga historia de injusticias en este país. Claro que para los dueños del capital, cualquier cosa que se corra de las políticas de libre mercado, que otorgue mayor capacidad de regulación e intervención del estado y se arrogue la representación de los “nadies”, es de izquierda, socialista o comunista. Así también pasa en Argentina, y en el resto de los países donde asumieron gobiernos con programas redistribucionistas y con promesas de justicia social.

De todas maneras, el pueblo colombiano seguramente estará atento para volver a las calles si su gobierno encuentra trabas para el cumplimiento de sus aspiraciones, ya que el triunfo histórico de Gustavo Petro y Francia Márquez, es impensable sin la lucha y sacrificio hasta la vida, de hombres y mujeres, trabajadores, campesinos, indígenas y estudiantes en los años 2019 y 2021 contra las políticas neoliberales de Iván Duque. Pero no solo de ese gobierno. Fue el hartazgo de un pueblo que acumula dos centurias, de pobreza, de guerra y violencia estatal y paraestatal, el que fortaleció la decisión de cambiar para siempre la historia de Colombia. Y en esa lucha el foco de la resistencia, y también de víctimas y represión policial, fue Cali y su Primera Línea que se hizo fuerte en Puerto Resistencia, que ha quedado como testigo insoslayable de esas épicas jornadas.

Michelle Obando, joven abogada, menuda, con una sonrisa fácil y voz enérgica, es una dirigente social que ha sido protagonista de esos hechos y hoy es parte de este triunfo electoral y comparte las expectativas de muchos en este gobierno de Gustavo Petro y Francia Márquez. Y como lo relata en su página web donde promocionaba su candidatura a congresista del Valle del Cauca, nació en Tumaco-Nariño en el seno de una familia de un pescador y una líder social. Creció en un contexto de pobreza como más del 80% de la población de su municipio y gracias al sacrificio de sus padres pudo estudiar. En el 2017 se sumó como líder juvenil a la campaña presidencial de Gustavo Petro y lo ha seguido acompañando hasta la hora victoriosa del presente. Su liderazgo social fue reconocido por la fundación COMPAZ y la facultad de Gobierno de la universidad de los ANDES, con su participación en la academia de paz, es líder ALAPAZ 2020. Por su actividad social en Cali, también fue víctima de amenazas, lo que ha sido moneda corriente en este país.

Con ella y su compañera Gianina, militante de la juventud, nos encontramos en el ajetreado Hotel Tequendama, donde abundan las reuniones y pululan dirigentes y militantes sociales y políticos con la sonrisa de oreja a oreja y el ánimo exultante, todos convocados a ser parte y protagonistas del empalme entre el gobierno saliente y el entrante.

He aquí lo que conversamos:

-Entiendo que el paro y la lucha del pueblo colombiano han sido fundamentales en la victoria del Pacto Histórico y en ella Cali ha sido el foco de la rebelión, poniendo también la mayor cantidad de víctimas por la represión de las fuerzas policiales. ¿Qué podés decirme al respecto?

-Cali es la capital del Pacífico. El Pacífico colombiano fue realmente importante y determinante en el triunfo de Gustavo Petro y Francia Márquez. Francia Márquez tiene también un papel fundamental al ser una mujer del territorio. Ella no es caleña pero su vida profesional se forma en la ciudad de Cali. Francia Márquez es un ícono que representa no sólo la mujer negra sino que ha vivido en carne propia toda la lucha de los territorios que han sido más golpeados por la violencia en este país. Entonces para esta coyuntura, Cali y el Valle del Cauca pone cerca de un millón trescientos mil votos después de un año de haber vivido un estallido social y nuestra ciudad fue el epicentro, por llamarlo de alguna manera de la revolución ciudadana, que salió a las calles para pretender llamar la atención del gobierno saliente desconectado de las necesidades de millones de personas que reclamábamos la reivindicación de derechos tan básicos como la salud, la educación, la vida digna, tras pasar una pandemia donde las políticas de gobierno fueron nulas y se concentraron en defender a un sólo sector social en este país tan desigual, tanto que es el tercer país mas desigual del mundo. Entonces esos fueron las llamas que encendieron e hicieron que la gente quisiera en estas elecciones presidenciales votar por algo diferente. Por una propuesta distinta de gobierno.

–¿Vos integraste lo que se llamó la Primera Línea? ¿Fuiste protagonista en esos sucesos?

-Yo soy líder de un movimiento ciudadano que se llama Nuestra Causa, que es diverso, de jóvenes, de gente adulta, que está llamada a hacer activismo y nosotros como movimiento estuvimos presentes en cada una de las manifestaciones, desde los momentos previos, durante y después. Ahora en el escenario político.

–Colombia fue desde la independencia gobernada por la oligarquía, con un nivel de dependencia de los EE.UU…desde afuera se habla de que ganó la izquierda. ¿El PH es una fuerza de izquierda verdaderamente? ¿Cómo lo caracterizas? ¿Se plantea la confrontación con el neoliberalismo, causante de la pobreza, la falta de acceso a la educación, a la salud, etc?

-El gobierno que va a entrar es un gobierno progresista, que va a tener un plan de desarrollo progresista, sin embargo…

–Definime bien lo del progresismo, porque es un término muy ambiguo…

-Bueno…(se sonríe) progresismo es básicamente la reivindicación de los derechos que acabo de mencionar: derecho a la salud, derecho a la educación, combatir las desigualdades sociales, la lucha contra el hambre, el cambio climático, darle importancia a las políticas de vida, como dice Gustavo Petro. El plan nacional de desarrollo no se va a alejar de esas propuestas que se presentaron ante la sociedad. Sin embargo estamos rodeados de un gran frente amplio para que el gobierno pase esas reformas que necesitamos. Necesitamos que ese gran frente amplio de políticos nos respalde para poder sacar adelante estas iniciativas. Pero si bien tenemos un presidente progresista quienes van a rodear las políticas de gobierno va a ser una gran frente amplio conformado por las diferentes fuerzas políticas que hay en este país.

–Se pueden alcanzar todas las aspiraciones populares que encarna este gobierno sin tocar los intereses más fuertes que hay en este país, ¿Se puede lograr una redistribución de la riqueza conversando? La experiencia que tenemos es que ninguno de estos sectores resigna sus privilegios, hay que tener poder y ejercerlo…

-Es verdad. Pero hoy sabemos que tenemos la presidencia de la república y que llegaron nuevas caras al congreso también: líderes sociales, indígenas, afros, juventudes, a querer sostener esas consignas que se pelearon en las calles y sabemos que todavía estamos en esa lucha. Pero sabemos que esto es un gran inicio para las clases populares, para la gente de a pie. Mira aquí donde nos encontramos, (en el Hotel Tequendama) hay representación de gran parte de la sociedad colombiana, si no es toda. Vinieron de todas las regiones a poner su conocimiento de los territorios, su conocimiento de como viven realmente los colombianos a cada una de las dependencias de gobierno que tienen que administrar para decir como quieren que sean las cosas. Eso es ya un primer comienzo, porque nunca se había visto que un gobierno tuviera en cuenta a la gente para poder construir un plan nacional de desarrollo o para recibir el empalme de un gobierno saliente a un gobierno entrante. Por eso hay mucha esperanza y sabemos que esto recién está empezando. Sabemos que en cuatro años no se va a cambiar la Colombia por la que anhelamos, pero sí tenemos mucha esperanza de que es el primer paso en esa dirección.

-Ahora ¿están listos para enfrentar la reacción del poder de la oligarquía? Para citar dos casos paradigmáticos en Latinoamérica como el de Argentina y Perú. Las clases dominantes y ese entramado de grupos económicos, justicia y medios de difusión, que constituyen el verdadero poder conservador, no descansan para socavar las bases de cualquier gobierno progresista, por usar un termino que usaste y si no está el pueblo organizado y movilizado es impensable cualquier programa de transformación social.

-Totalmente de acuerdo. Yo creo que los movimiento sociales también fuimos protagonistas de este gran triunfo popular. La organización de base es una de las agendas que tiene Gustavo Petro para gobernar. Igual te repito: el llamado a los lideres sociales a estar en el empalme presidencial y los nombramientos que ha hecho, es la confirmación de que así va a ser. Los movimientos sociales estamos en la agenda, fortaleciendo nuestros liderazgos. Ahora siendo gobierno, tendremos muchísimas más herramientas para trabajar con la gente y hacer que la organización siga en pie de lucha y respaldando las decisiones que se tomen desde el gobierno.

-Ya que hablamos del gabinete, ¿no hay mucho centro en las designaciones? En ese sentido he podido escuchar desde los sectores de izquierda del Pacto algunos rezongos por eso…

-Sí, yo creo que un presidente sea de la tendencia que sea no puede gobernar exclusivamente para su sector y ese ha sido el error de la derecha que siempre ha gobernado así este país. Gustavo Petro es muy inteligente y lo sabe y lo tiene claro y desde su promesa de campaña ha dicho que su gobierno no iba a ser solamente de su tendencia política. Él llega a la presidencia para gobernar para todos y todas. Eso es algo positivo porque Colombia es un país que ha vivido históricamente en conflicto. Un conflicto político que ha trascendido de la política a la violencia armada, entonces lo que nosotros necesitamos es un gobierno que realmente llegue a generar reconciliación entre los diferentes poderes, ya sean políticos ya sean sociales y aunque muchos pensaban que Petro iba a llegar con un aire revanchista, pues a los que han sido sus detractores, les ha dado la gran sorpresa, porque las decisiones que ha tomado en estos días como presidente electo le ha hecho tener un respaldo mucho mayor en la sociedad a tal punto que pasó del 40% de confiabilidad al 60%, lo que quiere decir que la gente lo está viviendo con esperanza, confiada por las decisiones que ha venido tomando.

-Y ya que mencionaste el tema de la violencia. La cuestión de la paz es un tema crucial para cualquier proyecto que se quiera llevar adelante. El gobierno de Duque ha estado boicoteando los acuerdo de paz de La Habana. ¿Cómo crees que se puede retomar eso y acordar con grupos como el ELN y otros y terminar con las bandas criminales y el narcotráfico?

-Nuestro país tiene grandes problemas históricos, estructurales. El tema de la droga que ud. acaba de mencionar, el narcotráfico, los diferentes grupos al margen de la ley, las bandas criminales que operan en las ciudades, en los municipios, pero pienso que el tema de la paz desde que se empezaron a hacer los tratados, los diálogos con las FARC, faltó algo muy importante y es que alguien que ejerciera una verdadera representación de lo que ha sido la violencia pudiera llegar a querer trabajar realmente por la paz. Considerando ese aspecto, el ex presidente Santos que fue el propulsor del diálogo es una persona que ha vivido el conflicto desde otra perspectiva: desde las élites, desde el privilegio, desde las pequeñas cantidad de familias que han gobernado este país. Gustavo Petro es una persona que viene de las clases populares, que ha sido un revolucionario, que llegó a pertenecer al M19 con un contexto y unas banderas pero entiende que por esa vía no se iban a alcanzar sus propósitos, y llegó a ser un exitoso político pero no cambió sus banderas de justicia social. Por eso creo que en este tema, en la medida en que haya mayor justicia, cada vez va a ir menguando también la violencia, y va a prosperar el diálogo con el ELN, aunque claro que no es nada fácil, pero está la voluntad política de sacar adelante esto.

-Y siguiendo con ese tema. ¿Las fuerzas de seguridad y la DEA son solución o son parte del problema? ¿No es necesaria una reforma?

-Bueno, ese fue una promesa de campaña. De hecho ya se sentaron delegados de EE.UU. con representantes del gobierno electo, como el senador Juan Fernando Velazco. Ya se presentó una agenda, se están organizando temas en conjunto. Se entiende que EE.UU. está también en esa disposición, de escuchar, de dialogar, de llegar a consensos por que sí se necesitan reformas urgentes con respecto a esas políticas con el gobierno de los EE.UU. en el tema de drogas o los tratados de libre comercio entre otros, por eso creo que hay mucha esperanzas en que se puedan dar cambios trascendentales que este país necesita desde hace mucho tiempo.

-En ese sentido hay un tema no menor, que es la subordinación del país a los intereses de los EE.UU. Se ha visto claramente en la cuestión de Venezuela y es el único país de sudamérica que integra la OTAN y has sido la cabecera de playa del imperialismo en latinoamérica.

- Sí ese es el imaginario…

-Bueno no tan imaginario, ¡¡tienen siete bases militares acá!!

-Sí (se ríe) claro, pero operan de acuerdo a los gobiernos que nos han precedido, todos gobiernos de derecha, conservadores, muy desconectados de la realidad del pueblo colombiano. Operan con una centralización sin escuchar a los territorios donde están ubicadas esas bases norteamericanas. Yo insisto en que ese tema va a ser reagendado…

-¿Esta noción del imperialismo, de la presencia norteamericana, es algo que interpela a la juventud, a la sociedad colombiana?

-Yo creo que la sociedad colombiana es muy diversa y uno no se puede encerrar en una burbuja, y no escuchar todas las opiniones diferentes. Hay un consenso social, a nivel general en nuestro país, por ejemplo en el tema de los TLC, que nos ha perjudicado, ha perjudicado nuestra economía. Este gobierno llega con una agenda de cambio para fortalecer nuestra economía, nuestros intereses como colombianos frente a cualquier país y no solo los EE.UU.

-Sos una profesional joven y supongo que debe ser un tema de tu preocupación la Educación que en este país resulta onerosa y elitista. ¿Cuáles son las perspectivas en este aspecto con el nuevo gobierno?

-Aspiramos a que la promesa a la lucha social por la educación gratuita, universal y de calidad, sea una realidad. En nuestro país dejó de ser un derecho para convertirse en un privilegio. Queremos que la colombiana o el colombiano pueda tomar la decisión de estudiar y ser lo que quiera ser, médico, ingeniero, o lo que sea.

–Y no endeudarse, porque les dan créditos para estudiar y no terminan de pagarlos nunca

-Exactamente y si bien el nuevo ministro de educación es de orientación liberal (1), él llega para cumplir con la agenda que fue la ganadora en la contienda electoral que es la propuesta de la educación gratuita y universal. Cuando se hizo su nombramiento se lo hizo bajo esos lineamientos y tendrá que cumplirlos.

-Nosotros (interrumpe su compañera Gianina) estamos en el Concejo de la juventud del DAPre (2) y estuvimos reunidos todo el fin de semana trabajando en dos puntos: la educación gratuita y que el servicio militar no tenga que ser obligatorio y para eso hay un tratado iberoamericano que rige en varios países europeos y Colombia. siendo uno de los precursores, aún no lo ha firmado. Así que nuestra propuesta es que por fin se firme para que los estudiantes puedan tener educación gratuita. Lo pelearemos desde la Concejería de la Juventud.

– ¿Y en el tema salud…? Si querés tener buena atención tenés que recurrir a la salud privada porque la pública en Colombia deja mucho que desear…

-Así es, yo creo que con la designación de la ministra (Carolina) Corcho (3), se plantea un debate desde la perspectiva que se viene manejando, ella viene manejando una causa de los médicos, de los estudiantes de medicina y del ciudadano. Siento que se va a poner en la agenda el debate. Muchos estamos a la expectativa en este tema porque si bien la ministra ha sido tajante, como proponer la eliminación de las EPS (4), también se tiene en cuenta que estas estructuras operan bajo un sistema mercantil y de mercado que no van a quedarse sin reaccionar frente a esta propuesta. Ahí se va a generar un debate que nosotros como ciudadanos tenemos que respaldar y participar

-Hablando del mercado y del rol del estado. Si el estado no está presente regulando e interviniendo en los aspectos económicos y sociales, es difícil o imposible, pensar que se puedan garantizar los derechos a que aspiran y una justa distribución de la riqueza, ¿Cual pensás que va a ser la política del gobierno en este aspecto?

-La principal bandera de Petro es la justicia social, pero siento que está tomando decisiones de la manera más sensata posible de manera de no generar un pico de pánico por los diferentes paradigmas con los cuales se ha alimentado nuestra sociedad en temas como el del capitalismo. Entiendo que va a sacar adelante sus propuestas respetando también algunos términos o reglas que se han venido instalando en la sociedad. Estamos en un proceso de transición y en la medida que le vaya bien va también que hacer un paso adelante. Colombia ha sido históricamente un país de derecha, conservador, y de libre mercado lo que es un tema de debate. Durante la campaña se ha querido hacer ver que las propuestas de Petro constituían un ataque al sector empresario y productivo. Un sector que de alguna manera también es parte de la sociedad y tiene sus propias agendas. Siento que Gustavo Petro es un hombre conciliador, sensato y que va a saber conciliar esa posición ideológica que lo va a acompañar con lo que necesita para gobernar el país.

-Pero para cumplir con las promesas electorales va a ser necesario tocar intereses y tener un estado fuerte

-Es verdad y a raíz de la experiencia que Petro tuvo como alcalde de Bogotá, cuando hace su propuesta de campaña para el 2018, creo que entiende cómo debe tratarse con los poderosos, como debe manejar esa agenda….yo estoy muy positiva, si a Petro le va bien eso va a garantizar la continuidad del proyecto

– ¿Y como pensás que Colombia va a ser protagonista en un armado latinoamericano?

-Estamos muy prontos todavía no nos hemos posesionado. Puedo decir que la política exterior de Gustavo Petro va a ser restaurativa. El gobierno de Duque tuvo una pésima política exterior, donde se metió en las elecciones en EE.UU., cerró las fronteras con Venezuela y eso también perjudicó a nuestros ciudadanos de las frontera, solamente por hablar de ese país vecino. La esperanza es que tenemos un excelente líder en la cartera de relaciones exteriores, Álvaro Leyva (5), de mucha experiencia y un gran constructor también del tema de la paz. En él están depositadas las banderas y los intereses por los cuales Petro va a trabajar en los próximos años, pero va a ser de una manera inteligente. Gustavo Petro no quiere ser solamente el presidente de Colombia y hacer las reformas por las cuales fue elegido sino que también quiere ser un líder a nivel mundial en la lucha contra el cambio climático y la injusticia social, contra el hambre, contra la pobreza y creo que hacia allá va a ir encaminado este gobierno.

(1) Alejandro Gaviria Uribe fue designado Ministro de Educación. Es ingeniero civil, académico, economista y escritor. En las últimas elecciones se presentó como pre candidato a presidente por la Coalición Centro Esperanza, que finalmente eligió como candidato a Sergio Fajardo.

(2) Departamento Administrativo de la Presidencia de la República.

(3) Carolina Corcho, médica psiquiatra y politóloga, es vicepresidenta de la Federación Médica Colombiana. Fue consultora de la Organización Panamericana de la Salud y evaluadora de la Oficina de Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, directora de Participación Social y Atención al Ciudadano de la Secretaría de Salud de Bogotá, y subsecretaria encargada de Gestión Territorial en Salud también de Bogotá durante la alcaldía de Gustavo Petro, a quien apoyó en sus campañas presidenciales de 2018 y 2022. En campaña se pronunció por terminar con el sistema de EPS.

(4) Entidades Promotoras de Salud. Son las puertas de entradas al sistema público de Salud y en su mayoría son privadas contratadas por el Estado.

(5) Alvaro Leyva Durán, es abogado, economista y diplomático, miembro del Partido Conservador fue constituyente en 1991 por la Alianza Democrática M19 y activo mediador por la paz en Colombia.

(*) Militante popular. Ex dirigente político y sindical, ex concejal de la ciudad de Córdoba, Argentina. Periodista y escritor grado 4 en la escala Mercalli. Sueño con un mundo sin guerras, sin explotados ni explotadores donde el hombre no sea lobo del hombre.

Publicada originalmente en: https://albertointendente2011.wordpress.com/2022/07/22/colombia-en-un-cambio-historico-primera-nota/

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