A fin de fundamentar nuestro justo reclamo, partimos en primer lugar de la necesidad de aplicar en forma urgente medidas sanitarias recomendadas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización del Trabajo (OIT) y el Gobierno Nacional, con el objeto de contribuir a garantizar la salud de los trabajadores como así también evitar la prolongación del contagio.

Igualmente, frente a los peligros que significa para toda la humanidad la extensión del contagio y la permanencia de la pandemia, denunciamos la desmedida e inhumana apetencia patronal acompañada por la dirección traidora, tal como es su costumbre, de la UNIÓN DEL TRANSPORTE AUTOMOTOR (UTA) que una vez más ha privilegiado el acompañamiento a las exigencias económicas de la patronal, en lugar de defender a los y las trabajadoras que ponen en riesgo su propia salud frente a la amenaza del virus.

Efectivamente, a tres semanas de que el gobierno decretara la cuarentena mediante el decreto 297/2020 “Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio” los trabajadores del transporte seguimos expuestos por las precarias medidas de seguridad vigentes. Por si fuera poco, cabe aclarar que muchos conductores debieron pagar de sus bolsillos los plásticos aislantes, alcohol en gel y barbijos para tratar de no infectarse por la pandemia COVID-19.

Luego de la denuncia realizada por nuestro sindicato, llevando el reclamo y preocupación de los trabajadores del sector ante el posible contagio, las empresas del transporte adoptaron como opción, el ascenso y descenso por las puertas traseras y en la mayoría de los casos dividieron el sector del conductor con el de los pasajeros a lo ancho de la unidad con un plástico transparente tal como lo recomendó el comunicado de nuestra organización.

Se debe tener en cuenta que el transporte está considerado como un servicio esencial y por esa razón las y los conductores y el resto de la planta de trabajadores del sector no solo estamos naturalmente obligados a cumplir con nuestra labor sino expuestos a sufrir contagios. Por esa justificada razón expresamos nuestro reclamo de que es necesario el reconocimiento del COVID-19 como ENFERMEDAD DE CARÁCTER PROFESIONAL.

Agregado a todo lo expuesto, lamentamos tener que denunciar que, acompañando a esta pandemia, se está propagando otra también de carácter inhumano y anti-solidario y es la desmedida avaricia empresarial. En efecto, las cámaras del Transporte nucleadas en la Federación Argentina de Transportadores de Pasajeros (FATAP) han pedido la emergencia sectorial para evitar un colapso sin importarles que el gobierno Nacional, con absoluta justicia, estableció que no iba a disminuir el subsidio al Transporte de pasajeros y cumpliendo con su palabra, desembolsó la primera de las cinco cuotas del Subsidio Nacional (algo así como $24.000 por unidad por día) el cual fue pagado el 20 de Marzo del corriente año.

Sin embargo, como les pareció poco y sin sonrojarse siquiera, la FATAP solicitó a Roberto Carlos Fernández, Secretario General de la Unión Tranviarios Automotor, UTA, que acompañe un pedido ante el Gobierno Nacional de un mayor rescate económico, solicitud que encontró apoyo por parte de la dirección traidora y gerencial de la UTA, la cual, privilegiando el apetito empresario, se comprometió a acompañar a los patrones en su desmedido pedido de subsidios pretendiendo que tales fondos se extraigan de los $ 1.600 millones que conforman el Fondo de Compensaciones.

Aprovechando esta situación muchas empresas no liquidaron el mes de marzo, otras efectuaron descuentos entre el 20 y el 50% del sueldo amenazando que sólo podrían abonar los envilecidos salarios en dos o tres cuotas aludiendo como excusa la baja recaudación del corte de boleto.

Miles de millones de pesos fueron destinados a los empresarios del transporte que nunca lo invirtieron en el parque automotor, ni en seguridad ni mejoraron las condiciones laborales. En consecuencia y teniendo en cuenta la grave y peligrosa situación que viven los pueblos del mundo y de nuestro país, particularmente los trabajadores formales e informales como asimismo los sectores sociales más vulnerables y desprotegidos, es hora de que los poderosos empresarios contribuyan a la superación de este drama no sometiéndose a “la pobreza” sino a “ganar menos” tal como, con mucha razón y respeto, lo expresó el propio Presidente Fernández y el gobierno popular que apoyamos, en lo referido a nuestra querida Patria Argentina.

Sindicato de Conductores de la República Argentina - SI.CO.RA
Corta, media y larga distancia

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